Palabras de Jorge Luis Donoso, presidente del Sindicato Unificado Metro

Estamos celebrando juntos, por primera vez, los 3 años de esta joven organización.

Organización que nace para poner fin a una absurda división entre trabajadores que esencialmente están unidos por el hecho de desarrollar en su mayoría, una misma tarea, aun cuando la administración los ha diferenciado vía la introducción de diversos tipos de contratos y de estructuras remuneracionales.

Pero, actualmente, este sindicato no es sólo de conductores como en su origen. En efecto, paulatinamente los colegas que fueron promocionados a otros cargos han permanecido mayoritariamente en el sindicato y, además, se han incorporado otros trabajadores que se desempeñan en labores diferentes a la operación de trenes.

Tenemos razones para celebrar, pero también es oportuno reflexionar e intentar un balance de lo acontecido.

Hace un año ustedes determinaron que nos hiciéramos cargo de la conducción de este sindicato. Cuando nos postulamos estábamos conscientes que nos esperaba una ardua y difícil tarea. Para nadie era un misterio la crisis por la que atravesaba la organización, desconfianzas, descalificaciones, conflictos entre dirigentes….. y muchos etcéteras.

ORDENAMIENTOS

Sin embargo, nuestras apreciaciones quedaron cortas al conocer la verdadera magnitud de los problemas y, en consecuencia, el desafío a enfrentar era muy superior al imaginado.

Con todo, ello no fue obstáculo para asumir con entusiasmo y responsabilidad las tareas a realizar. Sanear y transparentar las cuentas y activos, ordenar administrativamente el accionar del sindicato, establecer canales más efectivos de comunicación, emprender urgentes mejoramientos de la infraestructura recibida y, en especial, preparar la negociación colectiva con el principal objetivo de lograr un solo instrumento colectivo, pilar fundamental para dar sentido a la unidad.

Este plan fue expuesto en la primera asamblea general que realizamos en el mes de noviembre de 2016, obteniendo un claro respaldo a lo presentado.

Generamos en el ámbito de la negociación, un esquema ampliamente participativo en la detección de necesidades y aspiraciones de los asociados, para comenzar a construir el petitorio de la negociación.

 

CRISIS POR DESPIDOS FRAUDE BIENESTAR

 

En pleno desarrollo de este trabajo, recibimos un golpe inesperado y tremendamente ingrato y absolutamente inédito en la historia del sindicalismo Metro. Producto de una denuncia por el canal institucional de Metro, la Contraloría Interna de la empresa inició una investigación, llegando a la conclusión que una cantidad significativa de socios habían incurrido en conductas fraudulentas con el Bienestar Metro.

No podemos negar que fue un impacto negativo sin precedentes. Y sin el ánimo de excusar conductas indebidas, tenemos que lamentar la falta de convicciones éticas de ex-colegas. Ellos cedieron ante una maquinaria que detectó la inexplicable falta de control por parte de los responsables de cautelar la administración de estos beneficios. Hasta el día de hoy, nadie se hace responsable de estas faltas de control, a diferencia de otros casos que hemos conocido de la realidad nacional, donde además de perseguir las conductas indebidas, se sancionó la desidia y falta de control en la gestión.

¡¡Decimos con claridad!! ¡¡Estos hechos no pueden repetirse!!…es nuestro deber cuidar los logros sindicales que se traducen en beneficios que muchos chilenos quisieran tener y, a la vez, exigimos un control eficiente de ellos. Por lo demás y en virtud de las lamentaciones que hemos debido escuchar, instamos a todos que, frente a cualquier ofrecimiento dudoso que se desvíe de los procedimientos normales de obtención de beneficios, consulte a la directiva sobre la procedencia de lo ofrecido.

RENUNCIA Y REEMPLAZO DOS DIRIGENTES

Una vez procesada, en lo que es posible, esta amarga situación que incluso derivó en la renuncia de dos dirigentes en ejercicio, quienes fueron reemplazados en concordancia con los estatutos y decisión de la asamblea, nos volcamos al proceso negociador, evento que consumió todas nuestras energías por un significativo período de tiempo.

En la práctica 5 meses de trabajo intenso, 99 temas en la agenda, porque no debe olvidarse la diversidad que tenemos, es sólo una muestra de la envergadura de lo abordado.

Con esfuerzo, paciencia y persistencia, fuimos superando los obstáculos que nos presentaba la contraparte, a veces por un conocimiento incompleto y superficial de los temas, a veces por intentar sacar provecho, aduciendo controles externos (Contraloría, SEP) que impedían concordar peticiones nuestras.

En este punto, es necesario recordar que si fracasaban las conversaciones íbamos a una negociación reglada con incertidumbres y prácticamente como debutantes de la reforma laboral que comenzó a regir el 1º de abril de 2017. En especial, la tremenda incógnita de los llamados servicios mínimos, susceptibles de ser manipulados políticamente en un marco de total carencia de precedentes interpretativos de este nuevo concepto.

En fin… la historia es conocida. Después que la administración mejoró su última oferta que fue rechazada, se alcanzó – con suficiente margen – la mayoría necesaria para firmar el convenio colectivo. Ciertamente nos hubiera gustado una mayoría de aprobación más contundente como consecuencia de mayores y mejores logros. Asimismo, esperábamos más participación para validar un evento de esta importancia. Sin embargo, estamos convencidos que lo obtenido cumple con el objetivo principal de tener un solo instrumento colectivo y establece, además, un mejor piso o base para enfrentar la próxima negociación colectiva. Desde ya anunciamos que nos enfocaremos en disminuir las diferencias indebidas de estructuras remuneracionales, así como las desigualdades evidentes ante el cumplimiento de labores similares.

Aclaramos que la firma del instrumento colectivo, no se traduce en el término de las conversaciones con la empresa para abordar situaciones que deben mejorarse. Así, están las mesas técnicas que continúan funcionando en la que también hemos optado por un esquema participativo incorporando a dichas mesa integrantes de base de los grupos afectados. Reconocemos que el avance ha sido lento ya que, nuevamente la administración no ha honrado los plazos comprometidos.

El término formal del proceso negociador, no ha significado en modo alguno una pausa o disminución del ritmo de trabajo.

Es así como hemos emprendido una serie de acciones que pretenden recuperar prácticas ampliamente valoradas que se habían perdido. Muestra palpable es precisamente este evento. Debemos recuperar los espacios de encuentro social y reforzar las instancias que nos permitan compartir fuera de los horarios y lugares de trabajo. Creemos que ello aporta a elevar la mística interna y generar más identidad con la organización sindical.

El verbo capacitar queremos conjugarlo de manera incansable. Estamos convencidos que no sólo es el camino de desarrollo y progreso, sino que requisito indispensable para exigir con base mejoramientos. Insistiremos entonces en la formación de escuelas sindicales, seminarios, coloquios, encuentros, actualizaciones tecnológicas e incluso transmisión de conocimientos en los lugares de trabajo.

Hemos hecho esfuerzos de variada naturaleza para subsanar una de las críticas más recurrentes y, también, excusas para eludir responsabilidades hacia el sindicato. Me refiero a la “falta de información” o “es que no me comunicaron”. Tenemos una página actualizada, sistemáticamente dejamos papelería en los lugares de trabajo con información relevante, tenemos comunicación en línea con los delegados.

Hemos promovido activamente la afiliación sindical, no ha habido curso de formación que no hayamos visitado, entregando nuestra visión del sindicalismo y una explicación clara del ideario y accionar de este sindicato.

FEDERACIÓN

Del mismo modo, hemos retomado y ordenado nuestra participación en la Federación. Creemos firmemente que es necesario un trabajo armónico, solidario y con espíritu unitario entre quienes los trabajadores de Metro, democráticamente, han elegido como sus representantes a fin de tener una voz común frente a la administración en los temas comunes que atañen a los trabajadores. En este ámbito, corresponde ver políticas como la maternal y el ya mencionado concepto de servicios mínimos, junto con la necesaria interacción con organizaciones sindicales nacionales e internacionales, exigencia ineludible en un mundo cada vez más globalizado.

Asimismo, y en línea con lo anterior, quiero destacar la declaración que se realizó como Federación reclamando por el uso abusivo del artículo de “necesidades de empresa”, a raíz del despido reciente de 3 delegados de nuestra organización, sin esgrimir ningún fundamente creíble para ello. Al respecto, manifestamos nuestro profundo rechazo a estas medidas arbitrarias, y exigimos a la administración una mínima coherencia entre el decir y el hacer.

Corresponde también que aluda a un tema que como trabajadores hemos descuidado por mucho tiempo y que esta directiva pretende darle un impulso significativo, consciente que es un trabajo a largo plazo para poder cosechar frutos. Estamos hablando de la salud ocupacional, concepto que hemos posicionado en la empresa, que estamos trabajando internamente y liderando en el marco de la federación.

AUTOMATIZACIÓN

Sin duda, lo que menos escasea son los problemas y desafíos. Baste mencionar uno, que está a sólo días de plasmarse en realidad. Me refiero a la automatización que nos guste o no, llegó para quedarse. Esto constituye una muestra palpable que de nada sirve reaccionar a destiempo, las situaciones amenazantes deben anticiparse. Por otro lado, es un claro mensaje que para convivir de mejor forma   con los avances tecnológicos debemos capacitarnos. De ahí el énfasis que señalamos en la capacitación.

Pero no sólo los desafíos y amenazas están en materias físicas o tecnológicas. A nuestro juicio, existen otras de naturaleza social que son tanto o más peligrosas.

Me refiero al divorcio que estamos observando entre lo colectivo y lo individual, junto con una exacerbación del individualismo. Vemos a personas que únicamente viven el presente, y no valoran la experiencia y tampoco piensan en las consecuencias futuras de sus acciones.

Esta tendencia representa un golpe al corazón del sindicalismo. Porque ¿quién podría concebir una organización sindical basada en el individualismo? ¿Acaso se olvida que lo que tenemos hoy en día fue precisamente gracias al accionar colectivo?

Entonces, debemos desterrar esa ceguera sin sentido. Está bien velar por los intereses propios, pero no entender que los principales logros se obtienen con la fuerza colectiva, tiene inevitablemente lecciones duras y lleva a arrepentimientos tardíos.

Como ven, la tarea es grande y necesitamos el aporte de todos. Están abiertos los espacios para participar, para el aporte de ideas, para la crítica constructiva, para trabajar por el bien común.

Necesitamos conciliar sueños inspiradores con trabajo práctico acorde a la realidad que enfrentamos.

Necesitamos trabajo, esfuerzo, unidad y disciplina colectiva.

Sólo así seremos fecundos y estaremos en condiciones de decir: ¡¡sí era posible!!

¡¡Muchas gracias!!

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